En los últimos 20 años, la manera más convencional de realizar una cirugía de lipoabdominoplastia ha sido la liposucción, que consiste en tomar una cánula con un lumen o hueco conectada a una bomba de succión. Actualmente se suman dos tecnologías diferentes a este tipo de tratamiento: el láser y el VASER. La gran diferencia entre estas dos últimas técnicas radica en la temperatura. El láser derrite la grasa por medio del calor, mientras que el VASER emulsifica la grasa en frío.
La tecnología del VASER o Vibration Amplification Sound Energy at Resonance, llegó recientemente a Pa-namá. El nuevo equipo está disponible en el Hospital Punta Pacífica, y promete revolucionar el mercado de la estética corporal.
El Ing. Alfonso Aljune, técnico experto en VASER, explicó que el aparato funciona en base a un ultrasonido con una vibración de alta frecuencia. “La cirugía es endocavitaria, se aplica anestesia al paciente y se hace la lipoplastia. La enorme ventaja es que se realiza en frío, por lo tanto no derrite la grasa sino que la emulsifica, en lugar de someterla a un horno lo haces en una licuadora. Esa es la gran diferencia entre derretir o emulsificar grasa”, comentó.
El experto también señaló los beneficios que se presentan con la técnica. El VASER permite llegar a estructuras lejanas de la incisión sin romper estructuras. Los vasos sanguíneos, los nervios y el tejido colágeno de sustento permanecen intactos, sin embargo la grasa no deseada alrededor de esos tejidos se rompe de forma rápida y efectiva.
La reconocida modelo Liza Hernández se sometió a una cirugía secundaria con el VASER de alta definición o tridimensional, logrando definir exitosamente el contorno de su cuerpo.
Esta tecnología permite al cirujano trabajar áreas de difícil manejo con mucha precisión, permitiendo moldearlas delicadamente, como la parte interna de los muslos, los brazos y el cuello. A la vez disminuye notablemente la inflamación, los “morados” y el dolor.
En el post-operatorio además de producir un dolor mínimo e incomodidad, permite una recuperación mucho más rápida y un mejor resultado al estimular mayor retracción de la piel, que es una gran ventaja para aquellas pacientes que presentan flacidez.